Conservar el cuerpo, ciertamente, es el interés de la modernidad. Mantenerse en el peso ideal, cumplir con ciertas pautas de estética y belleza, estar saludable, hacer ejercicio, beber agua, tomar suplementos alimenticios, realizar dietas o alimentarse con malteadas que supuestamente contienen todos los nutrientes imprescindibles para tener un cuerpo saludable y delgado; son parte de los resquicitos que exige el mundo de hoy, no sólo en el ámbito de la moda, sino también en el familiar y laboral. Por eso es normal hablar de dietas para eliminar grasa o perder calorías o simplemente sentirse mejor al momento de mirar la bascula; pero estas tienen el peligro de ser el conducto para la formación de un Trastorno de la Conducta Alimenticia, mas no quiere decir que sea el factor determinante de estas enfermedades, es necesario la presencia de otras vulnerabilidades como la genética familiar, o el moldeamiento socio cultural.
En Bogotá en marzo de 2008 la Secretaría de Salud del Distrito Capital (SDS), aplicó una prueba validada para Colombia, en la cual encuestaron 2.250 estudiantes entre los 12 y los 20 años de edad en siete colegios privados de Bogotá, de estratos 4, 5 y 6. De las 40 preguntas del test, Prueba de Actitud en la Alimentación, 26 se hicieron a jóvenes de ambos sexos a los cuales se les interrogó por su actitud frente a la alimentación, se les indagó también su opinión frente a la figura, la apariencia, el peso y la nutrición. La prueba arrojó como resultado que un 18 por ciento, es decir, 405 jóvenes de los encuestados, presentaron riesgo de padecer un trastorno de conducta alimenticia.Para concluir los problemas alimenticios nos pueden afectar a todos no importa el estrato, la profesión si es mujer bonita o no bonita, hombres y hasta niños pueden padecer la enfermedad.
Castro,M.(2008).Trastornos de la conducta alimentaria los gramos que pesan en la mente.Trabajo de de grado, pontificia universidad javeriana,carrera comunicacion social.



